lunes, 8 de abril de 2013

Museo del Caramelo en Hellín

 "La Pájara"

En el número 8 de la calle Asunción, en pleno casco antiguo de Hellin, se ubicaba desde su inicios a mediados del siglo XIX y hasta el año 2003, el antiguo obrador de caramelos de "La Pájara", hoy convertido en Hostal Museo del Caramelo. 

www.hostalcasamuseolapajara.com

Cartel caramelos "La Pájara"de Hellín


De la mano de Antonio Losada, historiador y quinta generación de esta familia hemos conocido tanto la historia como el proceso de fabricación de los caramelos "La Pájara".

D. Juan Losada García inventó los caramelos coincidiendo con un Jueves Santo, fiesta especialmente significativa en esta localidad. Realizó unas bolitas con la masa de azúcar, las envolvió,  las llevó al Casino y las ofreció  a los allí presentes que quedaron encantados. Fue así como nacieron los famosos caramelos de Hellín. 






El proceso de elaboración del caramelo comenzaba en el gran horno, donde se preparaba la pasta compuesta básicamente por agua, azúcar, glucosa y alguna esencia.

Horno con los cazos donde se preparaba la pasta del caramelo


Envases de esencias


La pasta se extendía haciendo un bloque para que secase. Después se pasaba los rodillos para cortar y hacer unas tiras largas conocidas como bastones. 

Bloque de caramelo y rodillo para cortar tiras


Caramelo cilíndrico de Hellín

Cada tira se colocaba en esta otra máquina que cortaba las tiras en trozos alargados más pequeños, tal como los conocemos para consumir. Es el típico caramelo cilíndrico de Hellín. 

cortadora de caramelo

Antes de ser empaquetados, para protegerlos del aire y evitar que se derritieran debido a que sólo contenían ingredientes naturales y no llevaban conservantes, era necesario despositarlos en estas típicas latas de la época.




El proceso de liado del caramelo se hacía de forma manual, hasta la mecanización del proceso en 1960, siendo habitualmente un trabajo dedicado a las mujeres conocidas como "liadoras". Cada una tenía su lata personalizada donde guardaba los caramelos después de envolverlos. Era un trabajo que requería mucha habilidad y presteza para ganar un buen jornal, ya que era un trabajo que se pagaba al peso.

Caja de Membrillo personalizada con el nombre de una liadora


Caramelos del Congreso

Los caramelos del congreso, compuestos por agua, miel y yema de huevo, llevan ese nombre precisamente porque siendo alcalde de la localidad y a al vez diputado D. Juan Martínez Parra, tuvo como concejal del ayuntamiento hellinero a D. Alfredo Losada Morales (segunda generación de la familia). De ambos surgió la idea de llevar los caramelos de Hellín al Congreso de los Diputados  tal fama tuvieron y tan aclamados fueron que  desde entonces son conocidos como "Caramelos del Congreso"

Promocionó los caramelos de Hellín en el Congreso de los Diputados


Cuentan como anécdota, que cuando aparecía el diputado de Hellín en el Congreso, el pleno golpeaba los bancos y pedía:
¡Caramelos de Hellín!


Aún se conservan diferentes moldes del Caramelo del Congreso. Su forma siempre ha sido circular, aunque el material del molde ha cambiado dependiendo de las épocas. Siendo inicialmente de hierro, latón y finalmente de aluminio.

Molde de los Caramelos del Congreso


Caramelos de Violeta. 

Con esta simple, aunque novedosa máquina que se conserva en el Museo "La Pájara", la familia Losada daba forma de flor a los caramelos de Violeta.



El  etiquetado


Un aspecto importante a destacar es la evolución del etiquetado de los caramelos. En el Museo podemos ver los diferentes moldes para la impresión del papel de envoltura del caramelo.

Moldes de impresión del papel 


Máquina de impresión de papel para caramelo


Rollos de papel de caramelo

La comercialización


Además de su buena y me atrevo a decir pionera campaña de relaciones públicas en el Congreso,  D. Alfredo Losada fue precursor, allá por al año 1920, en la comercialización de sus caramelos. Acompañado de su maleta y su muestrario, recorrió varias provincias españolas vendiendo su producto. Acción que le sirvió para calificarle como "exportador a provincias", cosa nada habitual hace casi un siglo.
Muestrario de caramelos de D. Alfredo Losada (1920)


Estas y otras muchas más anécdotas, maquinaria, objetos y curiosidades podemos tener dulces sueños y degustar comidas tradicionales típicas de la tierra albaceteña, ya que además de Museo " La  Pájara" es un Hostal y restaurante. 
¿Qué mejor lugar donde para colgar el cartel de "Hogar dulce hogar"?

3 comentarios:

  1. muy interesante,tiene que ser una dulzura de museo

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  2. ¡Dulce y entrañable! Gracias por tu comentario

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  3. ...en ese proceso falta un paso: los caramelos venían unidos por los extremos en grupos de 10 0 12 (no puede precisarlo) y para separarlos, se golpeaba ese largo cilindro contra una superficie de mármol que hacía de mesa y por el mismo golpe se separaban los caramelos. Tenía la curiosidad de ver el proceso y un día me invitó Alfredo Losada para trabajar con él y su padre. Por cierto que su padre me dijo: puedes comoer todos, todos, todos, los que quieras... pero mañana no te quejes...

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